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Análisis: WRC 3 (World Rally Championship 3)

Escrito por el 31/10/2012 en Videojuegos

Tal y como os comentamos hace unos días, hoy os traemos el análisis de la última propuesta de Milestone, el videojuego oficial del mundial de Rally, WRC3. Tras varios meses de espera y muchas idas y venidas, el juego por fin se ha puesto a la venta con unas críticas dispares. Nosotros le hemos echado el guante, y ahora vamos a compartir nuestro análisis con todos vosotros.

Un poco de historia

Los amantes de los Rallys pueden presumir de tener muchos grandes juegos con los que disfrutar de su pasión. Desde los clasiquísimos juegos de 16 bits y perspectiva isométrica hasta los primeros videojuegos en 3d, que fueron Sega Rally y compañía, hemos podido disfrutar de grandes sensaciones haciendo que nuestro coche deslice sobre todo tipo de terrenos. No es plan de extendernos porque podríamos estar divagando durante horas, pero queremos hablar de varios nombres propios. El primero, Collin McRae, que en sus primeras dos entregas llegó al cenit de la diversión, dejando grabado en la retina de los jugones de la primera PSX las sensaciones de atravesar puentes a toda velocidad mientras prestaban atención a las indicaciones del copiloto. Hoy por hoy la saga Collin McRae ha evolucionado a la saga DIRT, que sigue apostando por la conducción off-road pero sin estar sujeta a la licencia de la FIA.

El segundo nombre que se nos viene a la mente es Richard Burns Rally, una interesante propuesta que hizo las delicias de los jugadores más exigentes que buscaban una simulación lo más perfecta posible. Un auténtico dolor de cabeza para los que simplemente querían divertirse y pasar un rato derrapando, pero un espectáculo audiovisual capaz de exigir la máxima concentración de los pilotos más expertos.

Y el tercer nombre sin duda es la propia saga que nos ocupa, la WRC, que en esta su tercera iteración en la presente generación de consolas nos hace una propuesta diferente, tal vez más light pero que poco a poco se va consolidando como una propuesta sólida con sus pros y contras pero que va logrando tener una personalidad que se le venía resistiendo.

WRC3: El juego

La propuesta de Milestone nos deja con un videojuego basado en la licencia oficial del mundial de Rallys, con todo lo que ello conlleva. Circuitos, vehículos y pilotos reales, en una propuesta que es la tercera iteración en la presente generación de consolas. Eso quiere decir que partimos de una base más o menos sólida, con unas ideas claras y unos objetivos sencillos. Se trata de aprovechar una licencia para crear una propuesta jugable que no resulta especialmente ambiciosa, pero que sólo con su licencia y la buena mano de sus creadores consigue un videojuego consistente en todos sus aspectos. Vamos a analizarlo punto por punto.

La conducción: Arcade vs. Simulación

Como no todos nuestros lectores son expertos en videojuegos vamos a explicar un concepto simple pero que resulta crucial para entender el presente análisis, y es la diferencia entre un videojuego arcade y un simulador. Se llama arcade al videojuego que busca simplificar al máximo los controles para que el jugador se pueda concentrar en ir lo más rápido posible y pasárselo bien sin que requiera un gran esfuerzo por su parte. Y se llama simulador a aquellos videojuegos que lo que buscan es imitar de una forma lo más fiel posible el comportamiento y control reales de un vehículo. Comprenderán nuestros avezados lectores que no a todo el mundo le parece divertido hacer un trompo detrás de otro porque no saben controlar la suspensión de un vehículo o no saben tomar una curva sin ABS. Pero también comprenderán nuestros lectores que a algunos jugadores les resulta lesivo tomar una curva de 180º a 200km/h y que el coche ni se salga de la curva. Por poner ejemplos de ambos casos, el simulador más purista que se puede encontrar hoy por hoy seguramente sea RFactor, donde se tienen en cuenta innumerables elementos físicos del coche para lograr el máximo realismo posible. Mejor si el volante que utilices tiene embrague porque si no tal vez no puedas ni arrancar. Y en el extremo opuesto un ejemplo sería la saga ridge racer, donde el hecho de que el coche tenga ruedas es casi anecdótico. Por cierto, para los consoleros. Lo siento mucho, pero ni el gran turismo ni el forza son simuladores. Son arcades muy exigentes, pero arcades. Y no, el hecho de que la física sea muy realista no convierte a un videojuego en un simulador. Si puedes chocar contra un coche para adelantarlo, creedme, no es un simulador.

WRC3 es claramente un videojuego arcade. En los videojuegos de Rally las diferencias entre arcade y simulación son aun más acusadas que en otras disciplinas, y es que el deslizamiento de un vehículo sobre un terreno que no sea asfalto es complicadísimo de manejar en el mundo real. En WRC3 nos encontramos ante el temido efecto “Skalextric” en el que el coche da la sensación en muchos casos de no perder nunca la tracción delantera y simplemente culea para tomar las curvas más cerradas. La inercia del vehículo es totalmente irreal resultando en una extraña sensación de que la gravedad no es exactamente la de la tierra. Esto no es necesariamente malo, ya que la conducción se hace dinámica y divertida y no es tan imperativo conocer los trazados al milímetro para poder superar carreras y lograr objetivos. Los coches se conducen todos más o menos igual, no se tiene en cuenta ni tracción ni potencia ni peso. Las diferencias entre vehículos son poco más que estéticas. Que quede claro. WRC3 es un arcade. Si os divierten los arcades, entonces seguid leyendo. Si no, podéis dejarlo aquí mismo.

Gráficos y sonido: De tierra hasta las rodillas

WRC3 mejora mucho en el apartado tecnológico con respecto a entregas anteriores. El modelado de los vehículos es consistente y sólido, y los circuitos están recreados con mimo y con acierto. Sin embargo el juego peca de falta de ambición, y se nota que ni los efectos de postprocesado están presentes (desenfoques, etc), ni da la sensación de que haya muchos seguidores en los tramos, ni los daños de los vehículos son especialmente brillantes. Lo más grave seguramente sean los efectos de partículas, que son especialmente insustanciales. Un coche de Rally que no levanta una espuma de tierra a su paso, no deja marcas en el asfalto, no salpica…. no es un coche de Rally. Insistimos. Apartado gráfico correcto y consistente pero carente de ambición. Ni de lejos a la altura de las últimas propuestas de codemasters, EA o microsoft, que sin duda están muy por delante. El sonido está bien, el ruido de los motores es correcto, la ambientación y la música simplemente cumplen. Buen doblaje que ayuda a meternos en las carreras con facilidad.

Modos de juego y multijugador

Una de las cosas que más nos ha gustado de WRC3 es que no solamente nos deja competir en el mundial de Rally sino que incluye un modo de juego que nos permite partir desde un piloto novato hasta convertirnos en una leyenda. Se incluyen vehículos de muchos tipos, incluyendo algunos clásicos, que podemos tunear y personalizar. Iremos recorriendo el mundo por una serie de pruebas con diferentes objetivos. Nos ha parecido inmersivo y en general muy divertido. El multijugador cumple sin pena ni gloria, a años luz de las propuestas de otros títulos como el Autolog de EA.

Versiones

El juego se presenta en un gran número de plataformas. Por un lado, PS3, XBox360 y PC que cuentan con una versión muy similar. Recomendamos claramente la versión PC, pero dejando claro que ni mucho menos sacará los hígados a los equipos más potentes. Por otra parte, la versión IOS, que está recibiendo unas durísimas críticas por parte de los aficionados. En el caso de las consolas y PC, recomendamos volante, y en el caso del PC, como mínimo un gamepad.

Conclusiones

Milestone/Blackbean nos traen una nueva iteración de su saga WRC3, que mejora en todos los aspectos a sus antecesores, pero que presenta una serie de carencias que en nuestra opinión dejan el título en tierra de nadie. Por una parte el enfoque arcade de la competición. En el terreno arcade tenemos propuestas mucho más interesantes, profundas y largas, así que en ese sentido poco tiene que hacer. Y por otra parte el escaso aprovechamiento de la licencia sobre la que se asienta. Un título que queda para los que disfruten del mundo del Rally y los aficionados al WRC, pero que no busquen demasiadas complicaciones en la conducción. Para todos los demás, recomendamos buscar otras propuestas.

Lo mejor

Licencia oficial WRC3. Divertido arcade de Rally con muchas horas de diversión por delante.

Lo peor

Falta de ambición. Está lejos de los grandes del género. Modos de juego algo simples y poco extensos.

Nota: 7

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Comentarios

  • aridxon dice:

    Buenas, lo tengo reservado de hace días y aun no lo he podio ir a buscar debido a que se me petó el pc… por lo que leo en mi portátil podría funcionar, no igual de bien pero sí.

    Bueno, mi pregunta es ¿qué otras propuestas recomendáis buscar? ¿El DIRT? Yo quiero algo en que pueda pilotar con el coche de Evgeny Novikov como en el coche de Sebastien Loeb, y al no poder haber tenido nunca el DIRT no se si ahí está disponible esta opción.

    Gracias.

    • Fausto dice:

      Hola Aridxon!
      Pues yo lo veo de la forma siguiente. Ahora mismo el único juego que cuenta con la licencia oficial de la WRC es precisamente este WRC3, así que si lo que quieres es correr las mismas etapas, y poder conducir los vehículos oficiales, este es tu juego. El problema es que al ser tan arcade, realmente no vas a notar diferencias entre el coche de Loeb y el de Sordo, por ejemplo, aunque este último sea muchísimo menos pesado y tenga menor inercia. Y cuando llegues a una horquilla muy cerrada sobre tierra, verás que el coche toma la curva como si fuese asfalto. Y si usas el freno de mano no te preocupes que no vas a trompear. Es un arcade con todo lo bueno y lo malo que ello conlleva. Si lo que quieres son sensaciones lo más cercanas posibles a lo que es conducir en el mundo real un coche de rallyes, entonces te recomiendo dos opciones. La primera es el Gran Turismo 5, que tiene varias pruebas de Rally que no están nada mal, y que logran transmitir bastante bien lo que es pilotar un coche sin tracción sobre diferentes superficies. Visualmente es una verdadera pasada y por ejemplo cuando corres sobre nieve con los parabrisas funcionando, te entra hasta frío. Pero son sólo unas pocas pruebas, así que dificilmente se puede recomendar sólo por la parte de Rally. Así que sólo nos queda (una vez más) el todopoderoso Richard Burns Rally, que por cierto este año se ha llevado una vez más el premio al mejor simulador de Rally. Todos los años salen innumerables mods de aficionados con coches y circuitos nuevos, y como es un juego un poco antiguo te funcionará de maravilla en cualquier ordenador que tengas. ¡Si lo pruebas nos lo cuentas!
      Por cierto, yo no recomendaría el DIRT porque ni es un simulador de Rallys ni un simulador sin más. Es un buen arcade de conducción con unos gráficos geniales y muy divertido, pero hace tiempo que se alejó de aquellos primorosos Colin McRae de hace tantos años.

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